Art Madrid'25 – PAULA BLANCO: ENTRE PRIMUS Y ORDIRI, OTRAS FORMAS DE LA NATURALEZA

Paula Blanco

CONVERSACIONES CON MARISOL SALANOVA. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’25

Paula Blanco (Oviedo, 1996) investiga las formas de la naturaleza, poniéndolas en relación con la ciencia, el territorio y el medio ambiente a través de la creación artística. El monte, el sol, las hojas y los árboles son inspiración para generar estructuras con arcilla, pigmentos, barnices y fibra de vidrio, que parecen fragmentos de criaturas orgánicas.

Cada pieza no es una obra cerrada exactamente sino parte de un continuo en evolución porque experimenta todo el tiempo. Tiene una sensibilidad que focaliza hábilmente hacia sus creaciones, cuyo eje a nivel procesual parece radicar en el uso de técnicas alternativas a la pintura tradicional. Trata de sublimar la materia, separando la idea del objeto. Su manera de trabajar la abstracción es muy etérea para expresarse a través del paisaje y aquellos lugares que son origen de materias primas.


El único organismo azul. 2024. Técnica mixta sobre fibra de vidrio. 98 x 138 cm.


¿Qué rol juega la experimentación en tu proceso creativo?

La experimentación juega un rol principal. Al principio, no era consciente de su importancia en mi proceso; simplemente sucedía. Seguía un hilo narrativo, y la experimentación era mi forma natural de alcanzar lo que buscaba. De hecho, muy temprano me desvinculé del bastidor porque lo sentía limitante. Necesitaba que los contornos de las piezas formaran parte de la composición, por lo que utilizaba materiales tradicionales como lienzo, papel u óleo de una manera poco convencional. Adaptaba los materiales a lo que requería cada obra, sin seguir las reglas tradicionales.

Todo cobró sentido después de una residencia en Dubái. Al regresar, me sentí desconectada tanto de lo que había producido allí como de mi obra previa. Era como un traje bonito que ya no te queda. Entonces, decidí unir conscientemente los puntos entre las distintas series de obras en las que había trabajado. Me di cuenta de que el hilo conductor era la experimentación.

Lo que busco, y sigo buscando, es lo orgánico. Trabajo con elementos abstractos, intentando explorar el lenguaje de la materia para llevarlo a un plano casi etéreo. Mi objetivo es despegar el lenguaje de la materia para alcanzar algo primigenio y esencial. Comprendí que la experimentación era la base de mi trabajo, el medio para llegar a ese algo orgánico desde diferentes enfoques, siempre a través del lenguaje de la materia y la ligereza. Es, para mí, la vía más directa hacia esa esencia.


Donde se crea el cielo. 2024. Técnica mixta sobre fibra de vidrio. 127 x 166 cm.


¿Cuáles son tus referentes?

Cuando pienso en referentes, los divido en tres bloques:

El primero está formado por los artistas y creadores que consumo diariamente, ya sea en redes sociales, cine u otras formas de ocio. Aunque no tengan relación directa con mi trabajo, acaban filtrándose en mí de alguna manera. El segundo bloque lo forman mis compañeros, mi pareja y las personas con quienes comparto puntos de vista sobre arte. Aunque trabajemos en cosas diferentes, existe una red de apoyo e inspiración mutua. Nos recomendamos materiales, nos damos ideas... Es una influencia más indirecta, pero igualmente importante. Love you amigos.

Y finalmente están los referentes troncales: los artistas que han marcado puntos de inflexión en mi trayectoria. Por ejemplo, cuando comencé a pintar, me fascinaba Sorolla, sobre todo por su uso de la luz. Aunque no es algo evidente en mi obra actual, ese interés por la luz sigue presente como una parte importante de mi lenguaje.

Después vino Francis Bacon, con su forma de abordar lo visceral y lo orgánico en un espacio abierto. Me marcó mucho su capacidad de componer con masas orgánicas centrales. Más adelante descubrí a Berlinde De Bruyckere, cuyas esculturas, hechas con cera, reproducen pieles llenas de transparencias y veladuras increíbles. Ella hizo una investigación importante de materiales para llegar al resultado que quería. Y me inspiró a decir: pues tiene que haber una vía de expresión.

Decía un profesor de mi carrera que eran tan importante los momentos en los que pintas como los momentos en los que no. Y tenía toda la razón. En ese momento, Berlinde de Bruyckere me inspiró a decir: pues igual ahora no debería estar produciendo, sencillamente experimentando, tomándolo con calma, porque hay veces que en el arte quieres todo ya, ya, ya. Y merece más la pena y acaba siendo más productivo parar y no obsesionarte con producir durante una temporada hasta que das con ese algo a lo que sí que quieres llegar, en lugar de estar dándote de palos con el lienzo, en mi caso.


El arco que guarda. 2024. Técnica mixta sobre fibra de vidrio. 149 x 140 cm.


¿Cómo se interrelacionan tu faceta de viñetista y la de pintora?

Honestamente, apenas se cruzan porque son lenguajes muy diferentes. No puedo trabajar en ambas cosas al mismo tiempo, ya que requieren enfoques mentales completamente distintos. Por ejemplo, cuando trabajaba en mi libro Qué vergüenza haber nacido, estaba completamente inmersa en el mundo de las viñetas.

Las viñetas surgieron como una herramienta para organizar mis ideas sobre el mundo, como un diario gráfico. Me ayudaron mucho durante mis años de formación, pero siento que ahora no las necesito tanto. Aún así, han sido fundamentales en mi desarrollo.

He llegado a la conclusión de que no, son dos partes de mí muy distintas y están bien separadas, porque es verdad que parece que no tienen nada en común. Pero sí que creo que lo que subyace tanto a mi pintura como a las viñetas es la búsqueda de lo verdadero, de llegar, de destripar la realidad y llegar a lo verdadero.

En el caso de la pintura hablo mucho de lo orgánico, de lo primigenio, pero con las viñetas se trata de una sinceridad visceral, y creo que sí que hay una relación entre esas dos cosas, aunque sean dos vías muy diferentes, dos partes de mí muy distintas. Creo que estoy en ambas partes y que aunque vayan por caminos muy distintos quieren llegar a un mismo sitio. A día de hoy mi lengua materna, vamos a decir, sería la pintura, es donde puedo alcanzar de manera más pura, pienso, lo que quiero. Porque las viñetas tienen ese punto más narrativo que de nuevo ayudan como a poner las cosas en su sitio, como a ordenar. La pintura yo creo que más bien desordenada, pero creo que por no estar hechas de una manera más explícita, por precisamente ser abstracta, alcanza rincones que las viñetas me da la sensación que no pueden.

A día de hoy, considero que la pintura es mi lenguaje principal. Me permite alcanzar algo más puro y abstracto que las viñetas, que tienen un componente narrativo más explícito. No descarto volver a las viñetas, pero ahora estoy completamente centrada en la pintura.

Por último, Nolde fue un descubrimiento inesperado. Nunca me había interesado especialmente la acuarela ni sus colores, pero sus paisajes expresivos y libres me inspiraron a explorar el color en mi propia obra; me inspiró muchísimo porque yo nunca me había desenvuelto genial en el lenguaje del color, siempre había trabajado con tonos muy pardos, negros, grises. Y de repente lo vi y dije: mm! espérate, que puedo con esto, encontrar mi voz en el color. Nolde me abrió un camino nuevo, aunque todos los referentes anteriores también siguen estando presentes en mi obra, de forma más sutil.


Perro aúlla a la luna. 2024. Técnica mixta sobre fibra de vidrio. 194 x 150cm.


¿Cuál es el aspecto que crees que define tu lenguaje plástico?

Cuando estoy trabajando, me encuentro en una búsqueda constante de equilibrio entre el caos y la intención. Por la técnica que utilizo —como ya he mencionado varias veces— lo que realmente me interesa y persigo es esa fuerza orgánica primigenia. Entonces, un exceso de intención en mi obra, un exceso de intervención humana, siento que podría matar esa fuerza orgánica.

Se trata de encontrar un balance: un caos que controlas, una intención, una especie de caos controlado. Para mí, también es crucial mantener un equilibrio entre la idea previa que tienes de la pieza y lo que ocurre durante el proceso. Aunque no trabajo con bocetos, siempre necesito algún punto de partida: un color, una forma, algo que despierte esa ansiedad de decir: hay algo que tiene que salir. Tienes una idea inicial de la obra que quieres crear, pero es fundamental que, al momento de trabajar, tengas los sentidos abiertos y seas capaz de escuchar lo que la obra te va pidiendo.

Para mí, el equilibrio está entre lo que la obra te pide y lo que tú querías hacer. Porque muchas veces lo que planeas inicialmente nunca va a funcionar al cien por ciento. Por eso, debes estar abierto a que la obra te sugiera formas o colores distintos. Sin embargo, también es importante mantener una idea clara para no dejarte llevar completamente por cada pequeña idea que surge, porque si lo hicieras, nunca terminarías.

Es eso: un equilibrio entre el caos y la intención, entre la idea previa y lo que la obra te pide. También hay un balance entre lo pictórico y lo escultórico. Aunque percibo y creo mi obra desde lo pictórico, es evidente que tiene un carácter instalativo. Las piezas son translúcidas, pueden verse desde ambos lados, colgarse en mitad de una sala, y el aire que las rodea es importante. Es necesario que la obra tenga suficiente espacio alrededor para que se pueda entender su cuerpo.

Al final, lo que me interesa es poder observar la pintura otorgándole una entidad, casi como si tuviera un cuerpo. La pintura como ser. Además, los contornos desiguales de las piezas refuerzan este concepto. En definitiva, buscar un equilibrio entre la pintura en sí misma y la pintura como objeto.


Las intenciones de una flor. 2024. Técnica mixta sobre fibra de vidrio. 173 x 117 cm.


¿Qué influencia tienen las transparencias y la luz en el acabado de las obras?

La luz es una variable muy importante a la hora de disponer las piezas, precisamente por sus transparencias y por ser translúcidas. Principalmente, las cuelgo de dos maneras diferentes: pueden estar colgadas a la pared o desde el techo. En ambos casos, las piezas están suspendidas con imanes, de modo que no se perforan. Para mí, eso es importante.

Al colgar la pieza en la pared, utilizamos unos artilugios que permiten ajustarla a mayor o menor distancia de una pared blanca. Esto es significativo, porque, de nuevo, ahí entra en juego la luz. ¿Por qué? Porque cuanto más cerca esté la pieza de la pared, más saturados se ven los colores y más peso adquiere la cualidad pictórica de la obra. Se resalta su carácter pictórico y se centra la atención en esa cualidad. En cambio, cuanto más separas la pieza de la pared, más se aprecia su cualidad objetual. Te fijas más en los contornos de la obra, en el uso del lenguaje y de la materia, que al ser translúcida permite que la luz penetre ligeramente por detrás.

Así, se ponen de relieve las texturas y se enfatiza la cualidad objetual de la pieza, que adquiere cuerpo. Incluso siendo muy fina, la forma en que interactúa con la luz, el aire y el espacio le otorga una entidad propia. Le da presencia y relevancia al propio soporte, que, paradójicamente, parece un "soporte no soporte".

En cuanto a la luz, lo ideal es que sea natural, ya que para mí es fundamental que la obra se integre con el espacio. Como hablo de captar lo orgánico y primigenio, considero que las piezas son como pequeños trozos de mundo, y por eso es esencial que se relacionan tanto con el aire como con la luz. Por ejemplo, las piezas tienen solo dos puntos de anclaje altos, lo que permite que se muevan ligeramente si pasa alguna corriente.

La otra manera de disponer las piezas es colgándolas desde el techo. En este caso, lo más importante es que, al estar suspendidas en mitad de una sala, los colores se desaturan ligeramente y la cualidad objetual de la obra cobra todo el protagonismo. Aunque sigue siendo pintura, aquí la pintura se presenta como un "ser" con entidad propia. Se pueden observar completamente las costuras, las capas y, al utilizar collage, las finísimas capas de pintura que se superponen. La obra puede apreciarse desde todos los ángulos: por delante, por detrás, casi como si estuvieras viendo la pintura en sí misma. Esto me resulta muy interesante.

Respecto a la luz, lo ideal es evitar exponer las obras a una luz solar demasiado directa, como sucede con cualquier obra de arte. Están hechas con pigmentos de bellas artes, similares a los que se utilizan en el óleo.





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ART MADRID’25: VEINTE CUMPLEAÑOS

La lluvia no fue un impedimento para que la celebración de los veinte años de vida de Art Madrid sucediera por todo lo alto en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles. Del 5 al 9 de marzo la sede de la feria abrió las puertas a artistas, galerías, coleccionistas, amantes del arte y profesionales del sector para acogernos en una edición marcada por una mayor presencia de mujeres artistas, más del 50% de artistas debutantes, la presencia de 34 galerías y alrededor de 1100 obras realizadas entre 2022 y 2025.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


Art Madrid’25 abrió sus puertas presentando un Programa de Galerías integrado por 34 expositores, 22 nacionales, 12 internacionales y 7 estrenando su presencia en la feria. Más de 200 artistas mostraron obras de reciente creación, representando así las últimas tendencias artísticas del panorama nacional e internacional. La pintura con una relevante presencia en todas sus formas de expresión y líneas de representación; la escultura, la fotografía, el dibujo, el vídeo y la instalación.

Durante estos cinco días, Art Madrid’25 recibió en torno a 20.000 visitantes entre coleccionistas, profesionales del sector, público general y nuevos compradores.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


La celebración de esta edición estuvo acompañada de un Programa Paralelo centrado en el eje conceptual: Territorio Ciudad. En la antesala de la feria, del 28 de febrero al 2 de marzo se desarrollaron en la ciudad de Madrid los proyectos: Arquitecturas Imaginadas, Dialoga Ciudad y la segunda edición de La Quedada, un circuito de recorridos por estudios y espacios de creación artística. Arquitecturas Imaginadas convirtió el metro en una galería de arte efímera; Dialoga Ciudad llenó las calles de poesía, estableciendo un diálogo directo con los transeúntes, mientras que La Quedada abrió las puertas de los estudios de artistas, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de conocer de cerca sus procesos creativos. También antecedió a la semana de la feria el Programa de entrevistas: Conversaciones con Marisol Salanova.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


Una vez inaugurada la feria, la programación continuó con propuestas innovadoras como Open Booth, un espacio en colaboración con la Universidad Nebrija y Liquitex, que invitó a los estudiantes del Grado de Bellas Artes de la universidad a presentar sus obras en un contexto profesional. Asimismo, el ciclo Raíces Afuera exploró conceptos de identidad y pertenencia mediante performances que propusieron diferentes puntos de vista y una reflexión extendida sobre el arraigo y la movilidad en la sociedad contemporánea.

El arte en movimiento también tuvo un papel destacado en esta edición gracias a Cartografías de la Percepción, un programa de videoarte comisariado por PROYECTOR que analizó la relación entre los habitantes y su entorno urbano mediante obras audiovisuales inmersivas. A esto se sumó 20 Grados, desarrollado en el Espacio Tectónica, donde diez artistas emplearon la realidad aumentada, el sonido y la performance para explorar la interacción entre la arquitectura y sus habitantes.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


Entre las propuestas más innovadoras de la edición destacó Ciudad Sutil, de Susi Vetter, que convirtió la calle Montalbán en una instalación digital interactiva. Esta iniciativa transformó el espacio público y planteó nuevas preguntas sobre la relación entre el ser humano y su entorno, invitando al espectador a reflexionar sobre su impacto en el paisaje urbano.

Alrededor de 30 artistas fueron invitados a formar parte del Programa Paralelo de Art Madrid'25. Una iniciativa que la organización de la feria pretende mantener en ediciones venidetras con la intención de incoporar al evento otras maneras de apoyar la creación y de fomentar el diálogo entre artistas, público y profesionales del sector, enriqueciendo así la experiencia cultural de la feria.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


MECENAZGO, PREMIOS Y RESIDENCIAS: EL IMPULSO A LA CREACIÓN CONTEMPORÁNEA

Uno de los pilares fundamentales de Art Madrid es su compromiso con el fomento del arte y el apoyo a los creadores. A través de su Programa de Mecenazgo, la feria ha consolidado su papel como plataforma de promoción del talento emergente y la consolidación de artistas en el mercado.

El Premio de Adquisición ha permitido la incorporación de obras seleccionadas a importantes colecciones privadas. Este año, las entidades Colección Studiolo, Colección E2IN2 y Devesa Law han apostado por la obra de Armando de la Garza (Premio de Adquisición. Colección Studiolo), representado por DDR Art Gallery; Fernando Suárez Reguera (Premio de Adquisición Colección E2IN2), representado por la Galería Luisa Pita y Moisés Yagües (Premio de Adquisición Devesa Law), representado por la Galería Aurora Vigil-Escalera; una iniciativa que asegura la difusión y preservación de las obras de los artistas premiados dentro del circuito del coleccionismo nacional.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


Por su parte, el Premio Artista Emergente, otorgado por One Shot Hotels en el marco del Programa One Shot Collectors, ha reconocido el talento de Ana Cardoso, representada por la Galería São Mamede. Este reconocimiento proporciona un impulso económico clave para la consolidación de artistas en etapas de desarrollo.

Finalmente, el Premio Residencia, organizado en colaboración con DOM Art Residence y ExtrArtis, ha sido concedido a Luis Olaso, representado por Kur Art Gallery. Gracias a esta distinción, el artista disfrutará de una residencia artística en Sorrento, Italia, en agosto de 2025, una oportunidad única para la experimentación, el intercambio cultural y la expansión de su práctica artística.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


COLECCIONISMO: EL ARTE DE ADQUIRIR CON CRITERIO

El fomento del coleccionismo ha sido otro de los grandes ejes de Art Madrid’25. Con el Programa de Coleccionismo One Shot Collectors, patrocinado por One Shot Hotels, la feria ha buscado fomentar la adquisición de obras de arte mediante un espacio de asesoramiento especializado. De la mano de la experta Ana Suárez Gisbert, los participantes recibieron orientación sobre cómo iniciarse en la compra de arte o ampliar sus colecciones con conocimiento y criterio. Este programa ha contribuido significativamente a fortalecer el mercado del arte contemporáneo y a reforzar la conexión entre creadores y coleccionistas.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


La veinte edición de Art Madrid deja cifras de venta que superan la edición de 2024; han sido adquiridas un total de 675 obras. De las cuales, 39 han sido a través del Programa de Coleccionismo de Art Madrid’25 liderado por la Art Advisor Ana Suárez Gisbert. El 10 % de las obras han superado los 20.000 euros de precio; el 15 % fueron piezas de entre 10.000 y 20.000 euros; el 30 % oscilaba entre los 3.000 y los 10.000 euros y, el 45%, fueron obras adquiridas por un importe menor a 3.000 euros. Esto refuerza el papel de Art Madrid como un evento clave para aquellos que desean adentrarse en el mundo del coleccionismo. En esta última edición, la feria ha contado con una mayor afluencia de visitantes internacionales, así como de diversas regiones de España, lo que confirma el creciente interés de los coleccionistas extranjeros por incorporar a sus colecciones obras de artistas españoles. Una vez más, las galerías participantes en Art Madrid han destacado el aumento de asistentes y el interés de los compradores, tanto de coleccionistas experimentados como de nuevos entusiastas que buscan iniciarse en el arte.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


UN EVENTO POSIBLE GRACIAS A SU RED DE COLABORADORES

El éxito de Art Madrid’25 ha sido posible gracias al respaldo de sus patrocinadores oficiales: Liquitex, Lexus, One Shot Hotels, Safe Creative, Universidad Nebrija y Cervezas Alhambra. Su apoyo ha sido fundamental para la celebración de los veinte años de arte contemporáneo de Art Madrid.

Además, la feria ha contado con la colaboración de plataformas e instituciones culturales como PROYECTOR, CRU Cultural Platform, la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, Colección Studiolo, E2IN2, DOM Art Residence, Devesa, Enviarte, Vanille Bakery Lab & Café y Pago de Cirsus.

También ha recibido el respaldo de entidades gubernamentales como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Cultura y Deporte y la Comunidad de Madrid, reforzando así su presencia en el panorama cultural.

En el ámbito de la difusión, los media partners: PAC, Gráffica, Cultura Inquieta, ArtPrice, Arte al Límite, Arte por Excelencias, VEIN, Art Facts y Bonart Cultural han contribuido a proyectar el evento a nivel global.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano,


ART MADRID: UN FUTURO LLENO DE POSIBILIDADES

Después de dos décadas de trayectoria, Art Madrid se reafirma como un evento dinámico, accesible y en constante evolución. Con más de 100.000 visitantes en sus últimas cinco ediciones, la feria se ha consolidado como un referente imprescindible dentro del circuito artístico nacional e internacional.

La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles ha vuelto a ser el escenario ideal para esta celebración del arte contemporáneo, ofreciendo un espacio de encuentro para galerías, coleccionistas y creadores de todo el mundo. Con una programación innovadora y un enfoque cada vez más abierto, Art Madrid’25 ha demostrado que, tras veinte años, su papel dentro del ecosistema artístico sigue siendo más relevante que nunca, y su futuro está lleno de posibilidades y nuevas exploraciones artísticas.


Art Madrid'25. Foto de Lucas Amillano.


Gracias por acompañarnos en esta 20ª edición de Art Madrid. Vuestra confianza y apoyo son esenciales para seguir impulsando el arte y la cultura contemporánea.


¡Nos vemos en Art Madrid'26!